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Te gusta, me gusta.

Llegue a la conclusión que cuando te gusta alguien indirectamente te empiezan a interesar todas las cosas relacionadas a esa persona.  Su profesión, su música de preferencia, sus programas favoritos, en fin, todo. Y directamente (es decir queriendo)  nos adentramos en su mundo. Buscamos información, leemos noticias, escuchamos música nueva, vemos los programas de televisión. Pero no lo hacemos para decir que tenemos los mismos gustos, sino que lo hacemos para sentirnos parte de su mundo, para conocer más a la persona y para que cuando llegue el día (si es que llega ese día) que estemos con esa persona poder demostrarle que sabemos de lo que le gusta y que lo conocemos.

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Amores Platónicos

Que fácil que es ver una película y enamorarse del protagonista, o ver un programa de televisión y fantasear con una vida junto al galán de la novela. O caminar por la calle y ver a un chico con lentes e imaginar que es el hombre inteligente que nos va a conquistar de un día para otro. Y así es como terminamos enamorándonos de gente que no conocemos. Ahora yo me pregunto, ¿por qué es más fácil enarmonarnos de alguien que no conocemos? El otro día hablando con mis amigas llegamos a la conclusión de que es más simple porque la personalidad se la ponemos nosotros. Nos imaginamos a esa persona que físicamente nos gusta con toda la personalidad y las cualidades que nos encantan. Probablemente si algún día las conocemos y nos damos cuenta que no son EXACTAMENTE como imaginamos que serían no nos gustarían mas. Pero por el momento imaginar que es de una forma no duele. Es muy difícil encontrar una persona que nos guste realmente. Por eso no estamos todo el tiempo enamorándonos de cada persona que conocemos y por eso también nunca es malo fantasear un poco y tener amores platónicos.

Little Black Dress

Hace aproximadamente un año hice la compra oficial de un vestido negro. MI vestido negro. ¿Alguna vez le paso que cuando ven una prenda de ropa se acuerdan de cada una de las veces que lo usaron? Bueno eso me paso a mi hoy. Lo encontré en los mas fondo de mi closet; ahí estaba, planchadito, perfumadito y dobladito. Lo saque y me trajo a la mente un cascada de recuerdos. Cada uno de ellos geniales, lindos, divertidos, y cualquier otro adjetivo similar que se les ocurra. El problema es que esos momentos ya no existen más para mi. Ese momento de mi vida pasó y dudo mucho que vuelva. Una vez que entendí eso me pareció buena idea crear nuevos recuerdos para mi vestido negro. Y es lo que pienso hacer hoy. Es tiempo de volver a sacar este vestido negro a pasear…

Un día más en el Subte

El otro día me paso algo muy raro y extraño (bah no tan raro y extraño). Me enamore en el subte. Pero lo raro no es eso sino que hace mucho tiempo que yo no me pongo nerviosa frente a alguien que me gusta; la última vez incluyó un editor, el muro de Berlín, una cámara inservible y chicles beldent. Y no, no se quieren imaginar). Bueno, ese día me pasó. Y fue terrible. No solo me puse nerviosa sino que hice el ridículo (como siempre, de estas historias tengo miles) Paso a relatar. Salgo del trabajo como siempre, hago mi usual caminata de  4 cuadras y llego al subte. Me paro en el carril a esperar, lo usual. Entro al subte muy tranquila y ahí está. Ahí lo veo. Y me digo a mi misma en la cabeza:  “me muero, me muero.. disimula, por favor te lo pido disimula, en serio! Disimula. No te quedes mirándolo como acosadora, asustas. Disimula. Listo, te caíste, genial. Párate, tu tranquila, como si nada. No mires. Que boluda estas mirando, mira a otro lado. Buenísimo, ahora te ayudan a levantarte, mas boluda imposible. No lo mires! Todos te miran, no importa..párate. Frente en alto, no lo mires, disimula. No te rías, ahora si estas en el tope de la boludez riéndote sola. No te rías más. Y no lo mires más. Basta, bájate del subte. Bájate ya, en este instante, ya, YA!”.

Fórmula Porfavor

Existirá alguna fórmula para no extrañar?

Si existe yo definitivamente no la tengo. Hace varios años entendí que uno nunca deja de extrañar a las personas que quiere, uno simplemente se acostumbra a ese sentimiento.

Mi Segunda Familia

Hoy voy a dedicar este post a mis amigos. Esas personas que no importa cómo ni de qué manera lo hacen, pero siempre están ahí. No importa la distancia (suena a canción cursi, pero es la realidad), ni ningún otro factor, ellos siempre encuentran la forma de estar cuando los necesitamos, cuando no los necesitamos y cuando ni siquiera sabemos que los necesitamos. El otro día un amigo mío me dijo una de esas frases que nunca se te olvidan. Una de esas frases que cambian tu forma de ver las cosas. Una de esas frases que quedan grabadas en la memoria para ser reusadas en momentos claves. Probablemente el no tenía idea de lo triste que estaba yo en ese momento, pero por alguna razón sintió que era el momento perfecto para decírmela. A él le digo gracias. Y a ustedes se las comparto.

El me dijo: “El mal de amores es el más cruel de todos, pero también es el que más te ayuda a crecer; el que más te enseña sobre ti mismo”.

Sé que la frase no suena muy profunda, pero la realidad es que es exactamente así. Es verdad lo que él me dijo, claro que eso sólo te puedes dar cuenta una vez que dejas pasar un tiempo. Cuando me la dije la tome como una frase más, pero hoy me doy cuenta de lo mucho que me sirvió y de la veracidad que carga. No voy a hablar del mal de amores ahora, eso lo dejo para otro post. Lo que sí quiero decir acá, es gracias a todos y cada uno de mis amigos. Hermanos y hermanas que uno escoge. Para mi ustedes son eso, mi segunda familia.

NO al reciclaje

En primer lugar aclaro que no hablo  de papel y plástico. EL reciclaje al que me refiero es uno mucho más común y mucho más fácil. Hablo de hombres. Si, si, leyeron bien, reciclaje de hombres. Qué es eso? Les explico. Reciclar hombres consiste en traer a la luz chicos del pasado que por alguna razón con ellos la cosa no funciono. Traerlos en un famoso come back, aceptarlos otra vez, aunque sea solo por un rato de diversión. Pero no hablo de un ex novio al que le damos una segunda oportunidad. Hablo del chico con el que salimos dos veces pero después nos alejamos, o el chico que nos llevo a bailar una noche y después nunca más apareció. De esos hablo.

El “no al reciclaje” fue una de mis resoluciones de fin de año del 2009. Pero aquí estoy, en pleno otoño del 2010 y reciclando. Reciclando, reciclando, reciclando. Mi excusa? No tengo. Mi razón? Es más fácil y llevadero.

Esta mal? No lo sé. Lo cierto es que no es recomendable. Lastimosamente SI existe una razón por la que la cosa no funciono. Por más de que la queramos obviar, o pensar que cambió, o asumir que ahora el asunto es diferente, esa razón sigue ahí. Y tarde o temprano vamos a acabar en las mismas. Estaría bueno no reciclar y darnos la oportunidad de conocer otra gente, de darle oportunidad a otro chico y no cerrarnos con lo pasado simplemente porque es más fácil.